La inflación es un fenómeno económico que afecta el poder adquisitivo de las personas, pero también impacta en los costos de producción e incluso en las ventas de las empresas cuando enfrentan un aumento en el precio de insumos, bienes y servicios necesarios para la marcha del negocio.
No obstante, las empresas pueden aplicar diversas estrategias para reducir, retrasar o en algunos casos evadir el impacto del aumento de precios, a la espera de que vuelvan a su nivel previo o se ubiquen en un rango viable para la marcha de la empresa.
La inflación “se refiere al aumento sostenido y generalizado de los precios de bienes y servicios en una economía durante un periodo prolongado. Este fenómeno implica una disminución en el valor real del dinero, lo que significa que, con el tiempo, cada unidad de moneda compra menos bienes y servicios”.
Especialistas en economía del sector privado -encuestados en abril- han considerado que existe una mayor probabilidad de que la inflación en México se ubique en un intervalo de 4.1 a 4.5% al cierre de 2026. La inflación anual fue de 4.45 % en abril de 2026.
La inflación afecta a todas las personas y las empresas, pero no de la misma manera. El consumo de un hogar es distinto al de otro. Asimismo, los insumos, bienes y servicios que un negocio necesita para operar son diferentes, como sus precios.
Y es precisamente esa diferencia de precios en donde se pueden observar tanto el impacto de la inflación en un negocio como las oportunidades para contener o aminorar el golpe de los aumentos.
Por ejemplo, los negocios de comida resienten más el aumento de precios de frutas y verduras. En cambio, los dedicados al transporte de mercancías y personas deben cuidar el uso de sus vehículos para vigilar sus gastos en combustibles.
El INPC no solo mide el problema: también puede señalar el camino para reducir costos
La inflación en México se mide a través del índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), que muestra la variación de productos genéricos con mayor incidencia en un lapso determinado. En algunos casos y momentos, también puede ser una herramienta para algunos negocios.
De acuerdo con el INPC, en abril de 2026 los productos genéricos con precios al alza fueron chile poblano (41.42%), chile serrano (36.27%), otros chiles frescos (26.46%), jitomate (19.25%), papa y otros tubérculos (12.23%), seguidos por la gasolina de alto octanaje (6.16%), el autobús urbano (3:44%) y el gas doméstico LP (1.56%).
En contraste, los productos con precios a la baja en el mismo mes fueron el tomate verde (34.80%), la calabacita (18.57), el limón (14.58%), la electricidad (14%), los ejotes (12.99%), los plátanos (9.46%) y el transporte aéreo (7.52%), entre otros.
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Así, los negocios dedicados a la venta de comida pueden aprovechar los productos cuyo precio se redujo y disminuir o suspender temporalmente (mientras se estabilizan) aquellos cuyo precio aumentó.
Por su parte, los negocios de consumo intenso de combustibles pueden aplicar otras medidas para lograr ahorros; entre ellas, el encierro de vehículos en días no laborales, la prohibición de su uso para asuntos personales no relacionados con la empresa, y el control en el consumo de gasolina o diesel mediante bitácoras.}
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Además de buscar alternativas y aplicar medidas de ahorro, existen otras acciones que las empresas y las familias pueden desplegar para evitar los impactos: desde dar oportunidad a marcas “libres” o “blancas” que garanticen una buena calidad hasta “realizar un análisis detallado de gastos prescindibles, pequeños y recurrentes, también llamados ‘gastos hormiga’”.
De acuerdo con autoridades protectoras de usuarios de servicios en el país, otra estrategia para afrontar la inflación es anticiparse a la compra de bienes o productos que se necesitarán en un futuro próximo.
En este sentido, la Tarjeta de Crédito Konfío puede ser un aliado para los empresarios en sus planes para hacer frente a la inflación, pues permite definir límites de gasto y niveles de acceso como administrador, empleado o dueño, para controlar recursos, además de que hace posible diferir compras a 3, 6, 9 o 12 meses desde la aplicación cuando lo necesiten.
De la misma manera puede ser una aliada fiscal, al separar lo personal de lo empresarial y asegurar que cada gasto de la empresa sea deducible y fácil de registrar. Solicita la tarjeta Konfío y comienza a fortalecer tu negocio con los beneficios que te ofrece.






