¿Cuántas tarjetas de crédito necesita tu empresa?

La respuesta es operativa: necesitas tantas tarjetas como personas tengan la responsabilidad de gastar para que el negocio avance. Una sola tarjeta centraliza el riesgo en ti; delegar con plásticos adicionales para insumos o viáticos te devuelve el tiempo que hoy pierdes revisando tickets y evita que el dinero del negocio se mezcle con el tuyo, protegiéndote ante cualquier auditoría.

Las tarjetas de crédito empresariales dejaron de ser sólo un instrumento para comprar los insumos y servicios que requiere tu negocio para convertirse en herramientas esenciales que cuidan los recursos, ahorran tiempo y facilitan su operación, además de funcionar como fuente de financiamiento.

El uso de estas tarjetas de crédito ha crecido. Entre 2017 y 2020, el porcentaje de negocios con esta solución financiera “se más que duplicó”, al pasar de 11% a 23%. Para 2024 estos plásticos se ubicaron como “el producto financiero tradicional más utilizado por las empresas”, alcanzando un 36%, de acuerdo con datos oficiales derivados de encuestas.

Dicho porcentaje representaría cerca de 2.2 millones de establecimientos entre las más de seis millones de unidades económicas registradas en el país, aunque es posible que muchos negocios cuenten con más de una tarjeta de crédito empresarial o corporativa.

Para 2023 se estimó que 29% de micronegocios contaba con tarjeta de crédito empresarial, 43% de los pequeños tenía esta herramienta, 55% en el caso de los medianos y hasta 53% en lo que corresponde a los grandes.

Gráfico uso de tarjetas empresariales en las empresas

Factores clave para decidir cuántas tarjetas de crédito usar en tu empresa

Las tarjetas de crédito empresariales ofrecen diversas funcionalidades ya que cada negocio tiene necesidades diferentes a partir de su tamaño, actividad, sector y madurez, entre otras características.

Existen distintos factores que una empresa debe considerar para decidir cuántas tarjetas de crédito debe usar: desde el número de empleados hasta la frecuencia con la que solicita servicios o con la que compra insumos y equipos para operar.

Un médico, por ejemplo, puede creer que necesita sólo un plástico para sus actividades, pero debe tener en cuenta que ir a comprar insumos o equipo representa un gasto en tiempo, menos pacientes atendidos, y frente a eso debería delegar esa actividad a un colaborador que use una segunda tarjeta.

En cambio, las empresas constructoras necesariamente tienen que contar con más tarjetas de crédito y con distintos roles, particularmente si desarrollan obras en lugares diferentes y requieren viajes constantes, compras de materiales frecuentes, alquiler de maquinaria o contratación de servicios especializados, todo a un mismo tiempo.

Y así cada negocio puede evaluar sus necesidades para determinar el número de tarjetas de crédito que necesita. Empero, las recomendaciones para un buen uso de los plásticos son las mismas, entre ellas: aprovecharlos para facilitar los pagos o para cubrir urgencias o sucesos inesperados, cubrir puntualmente los pagos o abonar más del pago mínimo.

Frente a esas necesidades tan diversas, la tarjeta de crédito Konfío permite designar los roles de dueño, administrador y empleado, además de que se pueden solicitar hasta 20 plásticos adicionales sin costo.

También simplifica el control de recursos con informes detallados y categorización automática de transacciones, con la ventaja adicional de registrar los gastos y controlar las finanzas de la empresa en tiempo real, desde el ticket hasta su conciliación.

Si buscas una forma más eficiente de organizar los gastos, delegar compras y mantener visibilidad total sobre las finanzas de tu empresa, la tarjeta empresarial Konfío será tu aliada para optimizar la operación de tu negocio.